Hez Tales

Saturday, 26 August 2006

Tale 3

Filed under: Filial, Relatos — heztales @ 0:11

Hola me llamo, bueno me voy hacer llamar Drew. La historia que les voy a contar me sucedió cuando tenía 20 años.Era verano y estaba de vacaciones. Una tía me invitó a pasar un tiempo en su casa. Yo acepté con gusto. Ella tenía un hijo que era mayor que yo 3 años. Se llamaba Nick. Cuando llegué, mi tía me recibió con mucho gusto, pero a mi primo no le pareció buena idea que me quedara con ellos. En fin pasó el tiempo y ni siquiera me hacia plática, en vez de eso me ponía en ridículo. Eso no me afectaba, en el sentido sexual porque en ese entonces no era gay. Un día mi tía salia fueras, a arreglar un asunto de negocios. Yo estaba en el cuarto de huéspedes y Nick en la sala viendo televisión. Me metí a bañar. Como no había agua en el baño de la recamara, usé el baño central, que estaba en medio de las recamaras. Comencé a bañarme. De repente alguien me agarró de las caderas y me empujó hacia atrás. Topé con el pene de Nick que estaba desnudo, al igual que yo. Sentí que se me había ido la sangre hasta los pies. Luego me sacó de las regaderas. Me apretó tan fuerte de uno de mis brazos que casi y se me salían las lágrimas. Luego me llevó a la sala donde me aventó al vacío. Caí en la mesa de centro y algunos vidrios se me encajaron en el pecho haciendo leves rasguños. Luego me agarró nuevamente y me tiró en el sillón. Creí que estaba enojado por usar la ducha central. Pero no, luego se me aventó encima, me dio un beso enorme. En el cual no sabía si corresponderle o quitármelo de encima. Creía que nunca iba a terminar, pero después timbraron en la puerta. Nick les abrió como si nada. Eran dos señores de más edad que nosotros. Luego saludaron a Nick. Él les dijo: – Aquí esta su premio chicos. Disfrútenlo.Me agarraron de los brazos y me sacaron así desnudo. Me subieron a una camioneta negra; luego de estar ya dentro vi a Nick riéndose desde la ventana. Los hombres también se subieron. En el camino uno se me acercó y empezó a tocarme de todo a todo excepto mi pene. Cada minuto que pasaba me acosaba más y más. Luego bajó a mi trasero, sentía como su mano lo recorría todo. Trato de meterme un dedo en mi ano, pero yo respingué y me respondió con una cachetada. Luego me dijo: – ¡Mira chiquito tú no mandas aquí, tú solo eres un juguete que debe obedecer nuestras ordenes! Y que te quede claro ¡vas a ser nuestro!No sabía que me iba a pasar. En ese rato llegamos a un Motel en la carretera a Houston; me dieron un abrigo y unos tennis para disimular un poco. En el cuarto me empezaron a golpear tanto hasta que sangrara. Desde patadas hasta puñetazos en el estomago. Luego quedé inconsciente; fue ahí donde empezó la acción. Uno de ellos rápidamente se apoderó de mi culo y el otro de mi boca. Los dos me penetraron. Desperté a los pocos minutos; el que tenía su pene en mi boca casi me obstruía la respiración. Lo único de deseaba es que acabara. Pero no era ni siquiera el principio. Llegaron otros 3 hombres, todos tenían cuerpos enormes, corpulentos y homosexuales. Los otros dos los llamaron para que gozaran junto con ellos. Primero me sacaron el pene de la boca y el que me estaba dando por el culo me sentó sobre él. Luego otro me penetró junto con el que ya estaba en el culo. No aguanté más y empecé a llorar del dolor. Sentí que escurría un líquido espeso de mi culo. Era sangre con semen. Luego otros dos me metieron sus vergas en la boca. Uno más tomó mi mano y la llevó a su mástil, me sorprenda al notar que su pene tenía más de 26cm de largo y yo creo que como 8 de ancho. Sentí un enorme vacío. Solo recordaba la cara de Nick riéndose de mí. Duraron como 3 horas intercambiándose de papel. Al amanecer solo quedaban los dos primeros. Me dieron el abrigo y los tenis. Nos fuimos por donde vinimos. No me podía sentar bien por el dolor en el culo. Los moretones de los golpes eran muy notorios y dolorosos. Me dejaron en la carretera, casi llegando a Dallas. Tardé como una hora y media en llegar a la casa de mi tía. Cuando llegué Nick me estaba esperando afuera. Traté de ignorarlo pero me acorraló en la entrada. Me decía cosas acerca de lo que me iba a pasar si decía algo. Luego me llevó a dentro donde me dio ropa para que me cambiara. Los moretones eran muy notables y más los de la cara. Me ayudó a ponerme algo para que se me bajara el dolor cuando menos. Tenia una cortada en mi labio inferior. Me dijo: – A ver, solo quiero ver. Entonces me dio otro beso, como diciendo perdoname no fue mi intención lastimarte. Me abrazó tiernamente. Luego nos levantamos y nos dirigimos así el famoso sillón. Nick cayó y yo sobre el. No hicimos nada de sexo anal y oral. Los demás días que estuve en la casa de mi tía fueron estupendos Nick me llevaba a muchos lugares de Dallas, desde discotecas hasta museos. Aprovechaba cada ocasión para besarme. Me sentía a gusto con él, protegido, amado y deseado por él. Él se me declaró para ser mi pareja, yo no sabia que hacer. Repentinamente dije un si que cambió mi vida por completo. Primero que nada claro las cosas; diciéndome: – No quiero que ninguno de los dos sea afeminado. Cada quien va a llevar una vida normal solo que con pareja. Eso me sacó un enorme suspiro. Ya que no quería ser su novia si no su novio. Desde entonces estamos juntos, él hace el mejor sexo que yo haya tenido. No me trata como una perra en busca de leche y sexo. Espero que les haya gustado… Autor: DREW

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